Fuente original: http://www.coetic.org/
Traducido de braveheart

Esta semana se ha publicado en distintos periódicos una noticia referente al reconocimiento profesional de los “Falleros”. En estos días, donde todo los miembros del gremio de falleros están en el día de máxima actividad, es realmente reconfortante saber del éxito de esta profesión. El gobierno ha aprobado por unanimidad una Propuesta No de Ley para reconocer su profesión, formalizarla y contará con la ayuda de los diferentes profesionales de este sector para estructurar y reglar los estudios. Con total sinceridad nos parece justo y de ley el reconocimiento de una profesión con tantos años de historia, y en cualquier país ya se hubiera reconocido hace años. Desde aquí nuestra más sincera felicitación a todo este colectivo.

Lo que nos parece muy sintomático y muestra claramente las peculiaridades y características de nuestro país, así como la de los políticos que lo gobiernan, es que una PNL de características similares que se trató hace unos meses (el 28 de octubre de 2008), para regular al colectivo de Ingenieros Informáticos se descartó. Seguramente porqué está afectando o regulando a una profesión nueva la cual irónicamente no es conocida y las posibles afectaciones son totalmente irrelevantes en nuestra sociedad tecnológica. Con la facilidad que parece haberse aprobado esta PNL, y la concreción de la profesión a cual afecta, sorprende que en cambio para el reconocimiento de los estudios de informática se excusen con términos tan ambiguos como “que los conocimientos son transversales…”. Sorprenden estas afirmaciones del Gobierno, cuando en su día -y no hace tanto tiempo de esto- creó los estudios universitarios de Ingeniería Informática. Pues parece que, la Ingeniería informática, es una profesión vital para el desarrollo de la Sociedad de la Información en otros países del mundo, pero que en nuestro país no tiene la misma importancia y consideración que la profesión de Artista Fallero… o al menos no la PNL para la regulación de esta profesión.

Sorprenden cosas tales como que para Hacienda sí que existe la profesión de Ingeniero Técnico Informático con sus respectivas titulaciones, pero que el gobierno se niegue a reconocer formalmente las limitaciones y atribuciones profesionales que esta desarrolla. También sorprende como se puede estar continuamente hablando de nuevas infraestructuras, planes de nuevas tecnologías si estas se desarrollan bajo personal no cualificado o formado específicamente en el ámbito de las nuevas tecnologías. Donde otros países apuestan claramente por las nuevas tecnologías como eje de futuro, en nuestro país se apuesta por los falleros y foguerers.

Pues es sorprendente, el talante que lleva este país. Más si tenemos presente, para un mayor ridículo, que para las autoridades de este país a fecha de hoy se deriva la responsabilidad a fallos informáticos, algunos acontecimientos que han conducido a la pérdida de vidas humanas y han causado alarma social… ¿fallos informáticos? si las responsabilidades han de caer sobre las personas, y la regulación de la profesión y atribuciones profesionales de Ingeniero Informático y Ingeniero Técnico informático no se llevan a cabo, ¿con qué fuerza moral la pérdida de una vida humana lleva a descargar la culpa en una máquina/programa en la que sobre su desarrollo a nadie le es exigible responsabilidad por no estar legalmente reconocido?

Cuando hay voluntad, hay voluntad. Vivimos, como he oído decir, en el país de la pandereta, donde se regula la profesión de fallero y de porteros de discoteca (cosa que entendemos), pero no la de ingeniería informática.

Por eso, mientras usted lee esto, los datos de sus hijos menores, de sus cuentas bancarias o su firma digital, son manejados día a día por cualquier persona, y no necesariamente por un ingeniero en informática. Quizá no sea tan importante, pero a veces sus datos son exportados a otros países sin su consentimiento y otras se hacen accesibles públicamente por sistemas informáticos poco robustos, mal diseñados, o por descuidos de personal no cualificado.

También está regulada la profesión de torero. Lo cual puede ser un reflejo de la idiosincracia (o idiocia, quién sabe) de nuestro país.

  • Para comentar sobre la regulación de artista fallero y de torero, tienes este hilo del foro.
  • Para hablar sobre la regulación de Porteros de Discoteca, está también este otro hilo.